sábado, 29 de octubre de 2011

Incrementar el número de píxeles de una imagen mediante interpolación

La interpolación es un procedimiento que podemos usar cuando disponemos de partida de una imagen con una resolución demasiado baja. Interpolar no es otra cosa que variar el número de píxeles que contiene una imagen digital. Cuando se interpola una fotografía, se recalculan automáticamente todos los píxeles que conforman la imagen para crear otros píxeles totalmente nuevos, con su correspondiente información de color. Es decir, mediante complejos algoritmos matemáticos, se inventan píxeles nuevos partiendo de los ya existentes, variando el números de píxeles y por tanto el tamaño de la imagen. La imagen siguiente tiene 170 x 141 pixeles, que se hacen visibles si aumentamos su tamaño de visualización en pantalla.

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En la imagen inferior vemos además que el tamaño físico de la imagen es de 6 cms. de ancho.

hacer click en esta imagen y en la siguiente para comparar

Si en el mismo cuadro de diálogo de "tamaño de imagen", y teniendo activada la casilla "remuestrear imagen" cambiamos el número de pixeles en el apartado ancho y ponemos, por ejemplo 1700 px, veremos cómo  el tamaño de la imagen aumenta. Esto significa que si visualizamos la nueva imagen al mismo tamaño, los pixeles que en la primera imagen podían verse, ahora esto no ocurre.


En la foto inferior puede verse el resultado.

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Para comparar ambas imágenes (primera y última aquí mostradas) conviene utilizar el botón ENCAJAR IMAGEN de Photoshop y la diferencia será evidente.
Conviene aclarar que la resolución real (ppp) no habrá cambiado en este caso.

Conceptos relacionados: cómo aumentar el tamaño de una imagen sin perder calidad.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Enfoque selectivo



Un problema bastante frecuente es confundir el encuadre con el enfoque. Esto es así porque normalmente suele coincidir una cosa con la otra. El encuadre es la porción de realidad que decidimos vamos a capturar, es ese rectángulo, alto por ancho de nuestra imagen y su contenido. Sin embargo el enfoque se refiere, como ya hemos dicho en otra parte de este blog, a qué parte de nuestro encuadre aparecerá nítida en función de la distancia cámara-motivo.

En estas dos fotos realizadas desde el interior de un vehículo, el encuadre es el mismo, pero no el enfoque. En la primera (superior), la cámara ha detectado el cristal y el enfoque automático ha ocasionado que el fondo, que era lo que en realidad queríamos capturar, haya salido desenfocado. Para resolver el problema hemos pasado a enfoque manual y moviendo el anillo de enfoque hasta ver nítido el árbol a través del visor.

Si tu cámara no dispone de enfoque manual, puedes emplear el siguiente truco: dirigir tu objetivo hacia un objeto que se encuentre a una distancia similar a la del motivo que te interesa, mantener presionado el disparador hasta mitad de su recorrido (cuidado de no efectuar el disparo) y manteniendo pulsado, dirigir ahora el encuadre a lo que te interesa y disparar. Habrás entendido lo que quiero decir con eso de que encuadre y enfoque son cosas diferentes.

Puedes trabajar tu enfoque selectivo AQUÍ.